CAZABOMBARDEROS ¿UN REGALO PARA LA PAZ O PARA LA CORRUPCIÓN?

Marden Rojas

Mientras el Perú enfrenta una crisis de salud pública sin precedentes, con una epidemia de dengue que ha afectado a 20 regiones y un alto índice de anemia en el altiplano, el gobierno de Dina Boluarte se empecina en desembolsar miles de millones de dólares en la compra de aviones de combate.
El año pasado, mediante el proyecto "Escudo 2" se anunció la adquisición de 12 aviones caza bombarderos de fabricación norteamericana. Ahora el gobierno revela la adquisición de 24 aviones de combate por 3,168 millones de euros, equivalente a 3,500 millones de dólares.
El plan de compras de armamento "Escudo 1" y "Escudo 2" es considerado el más importante de los últimos 40 años, ya que podría superar los 200 millones de dólares, según el semanario "Hildebrandt en sus trece" del 5 de mayo de 2023. La publicación indica que este proyecto permitirá renovar la despensa armamentista de las tres fuerzas armadas del Perú.
Según la lista de compras de "Escudo 1" la FAP se beneficiará con dos aviones de pasajeros Boeing 700 NG, un avión Brechcarft, dos aviones de carga Spartan y doce helicópteros de búsqueda y rescate; y por el proyecto "Escudo 2" la FAP comprará doce aviones caza y cuatro radares. Se espera que estas compras se concreten antes del 2025, según el semanario.
La multimillonaria compra de 24 aviones caza, por un valor de 80 millones de dólares cada uno, es considerada por analistas y expertos como onerosa y absurda. Argumentan que nuestra soberanía no se encuentra amenazada por ninguna potencia extranjera y que lo recomendable es comprar solo 12 aviones por un tema de equilibrio militar con los vecinos de la región.
Además el país enfrenta problemas más urgentes, como la peor epidemia de dengue, que a principios de año declaró en emergencia a 20 regiones, la falta de agua limpia para millones de peruanos, la anemia que afecta en el altiplano a más del 70.4% de los niños, las secuelas del Covid-19 que van a persistir y que afectará la salud a largo plazo, lo que demandará desarrollar tratamientos efectivos, etc.
La adquisición de armamento por parte de un país siempre despierta suspicacias y genera una reacción en cadena en los países limítrofes, lo que puede provocar una escalada de tensiones en las fronteras. En el Perú las compras militares son mal interpretadas y fuente de desconfianza debido a los antecedentes que datan desde la década de la corrupción fujimorista con la compra de los MIG-29.
El ministro del Defensa, Walter Estudillo, como es obvio, defiende la compra de las naves de guerra, señalando que "todos los buenos peruanos deberíamos alegrarnos de que al fin se esté dando la verdadera importancia a este tipo de inversiones". Por su parte el viceministro de Defensa añadió que "tenemos que prepararnos para la guerra para garantizar la paz", "como si estuviéramos realmente ante un posible escenario de guerra" (Perú 21, 3/10/24).
Para el coronel (r) de la FAP Fernando Rivera, comprar 24 cazas en este momento es exagerado. "Es como si estuviéramos comprando Ferraris, y esa no es nuestra realidad. Además, hay un problema, la FAP no tiene pilotos calificados para esas aeronaves, por lo que tendrán que aprender a pilotearlos", señaló. (H-13, 4/10/24).
Preguntamos finalmente: ¿Es necesario que el Perú se embarque en una carrera armamentista mientras enfrenta graves problemas sociales? ¿Acaso la compra de estos cazas es una muestra de fuerza o una señal de debilidad? ¿Qué mensaje envía a la región el Perú al priorizar el gasto militar por encima de las necesidades de su población?

Comments

Popular posts from this blog

ROSITA VARGAS MÉNDEZ: LUZ, TALENTO Y PASIÓN POR TACNA

TACNA: UN AÑO DE PROMESAS INCUMPLIDAS Y OBRAS PARALIZADAS

TACNA: LA RECONSTRUCCIÓN EDUCATIVA TRAS EL TRATADO DE LIMA